No vengo a hablar de princesas,
de seres mágicos
o locos de cuentos
tampoco de él.
Hablo de ella,
incomprendida
y sigue como si nada,
mala para los números,
con su melena despeinada.
Me decía que veía cosas...
tal vez las imaginaba,
quien lo diría...
en definitiva era la pequeña Sara.
También se ilusionaba,
creía en las fabulas que le contaban
pobrecita Sara...
que muy vil se rompió
y ahora no quería nada.
Que loca,
era hermosa, muy despeinada
pero no lo afirmaba
tal vez se veía un poco opaca
pero era porque rota estaba
Ay Sara...
ni tan grande,
pero su mente volaba,
igual que su ropa en la cama.
Le gustaba bailar Blues,
al ritmo de Lana
y dormir de día,
ya que no hacía nada.
Que las noches se hicieron para convertir a los sueños en realidad,
-muy ebria gritaba-.
Ay querida Sara,
tan sólo querías un cuento de hadas,
no debiste decir eso bien bonita, postrada aquella noche en mis sabanas.
domingo, 13 de julio de 2014
sábado, 22 de marzo de 2014
Pretexto
Escribo para encontrarme
para encontrarte
para que nos encontremos
En un verso
En una palabra
En un texto
Para que leas
O me leas
Sin casualidad
Pero queriendo.
Tal vez cómo pretexto
para engañarte
y decirte eso.
Te busco
Me busco
Nos busco
y a veces... Nos encuentro.
En algunos horizontes del día,
En algunas lunas de la noche...
A espaldas del sol y a veces del humo.
En un libro viejo pero leído ya,
En alguna historia que me haga escribir más,
En algun documental que ponga mi mente a volar,
En algunos lentes que he olvidado ya usar.
Tal vez esto sea un pretexto
para que me dejes escribir en esa larga espalda pálida...
o tal vez puede que esto se quede en un sueño banal.
para encontrarte
para que nos encontremos
En un verso
En una palabra
En un texto
Para que leas
O me leas
Sin casualidad
Pero queriendo.
Tal vez cómo pretexto
para engañarte
y decirte eso.
Te busco
Me busco
Nos busco
y a veces... Nos encuentro.
En algunos horizontes del día,
En algunas lunas de la noche...
A espaldas del sol y a veces del humo.
En un libro viejo pero leído ya,
En alguna historia que me haga escribir más,
En algun documental que ponga mi mente a volar,
En algunos lentes que he olvidado ya usar.
Tal vez esto sea un pretexto
para que me dejes escribir en esa larga espalda pálida...
o tal vez puede que esto se quede en un sueño banal.
lunes, 27 de enero de 2014
Desahogo del subconsiente-consiente.
Busco algo, de eso me doy cuenta al sólo abrir mis ojos.
busco algo y he de confesar que temo estar lo suficiente ciega para no verlo.
busco algo y he de confesar que temo estar lo suficiente ciega para no verlo.
martes, 21 de enero de 2014
La princesa manda a la mierda su galaxia, su reino.
Ella decía que ya estaba cansada
que poco pensaba y que andaba fatigada;
plebeyos se acercaban y ella no les paraba,
obsequios de ellos recibía y recuerdo que tampoco los miraba.
No buscaba reyes, buscaba magos;
esos de los cuales leía muy seguido, que decía
que podían subirla a las nubes con su corona en alto.
¿Recuerdas que la corona le pesaba?
Ella ya no quería que eso pasara.
Tampoco quería más clases, que con las que ya tenía
le bastaba, le fastidiaba y repugnaba.
Que ella no vino a aprender aquí,
-eligió su mejor vestido-
nadie tiene que ver sus cicatrices
-se colocó sus gafas de sol-
nadie tenía que percibir que no veía lo mismo que el resto
-escondió sus cuadernos mágicos-
ella a nadie tenía que convertir en cósmico y mucho menos en poesía.
que poco pensaba y que andaba fatigada;
plebeyos se acercaban y ella no les paraba,
obsequios de ellos recibía y recuerdo que tampoco los miraba.
No buscaba reyes, buscaba magos;
esos de los cuales leía muy seguido, que decía
que podían subirla a las nubes con su corona en alto.
¿Recuerdas que la corona le pesaba?
Ella ya no quería que eso pasara.
Tampoco quería más clases, que con las que ya tenía
le bastaba, le fastidiaba y repugnaba.
Que ella no vino a aprender aquí,
-eligió su mejor vestido-
nadie tiene que ver sus cicatrices
-se colocó sus gafas de sol-
nadie tenía que percibir que no veía lo mismo que el resto
-escondió sus cuadernos mágicos-
ella a nadie tenía que convertir en cósmico y mucho menos en poesía.
jueves, 5 de diciembre de 2013
Crecer
Hasta la más loca se cansa,
de los fármacos, de los amores, de la basura
de todo a su alcance y es que hasta eso.
Ella era una niña
-si... una niña-
que se coronaba y a su vez se la quitaba,
seguramente era que le pesaba,
al igual que su ropa en la cama.
-una vez me comentó-
y es que hasta loca estaba,
decía que mágica era
y por eso vivía despeinada.
Escribía y entre el humo de sus cigarros
las ganas volaban, se evaporaban
y se convertían en letras que dudo que haya revelado.
Tenía estrellas, su propia galaxia
la cual con dificultad le costó conseguir y/o construir;
pero cómo nada dura para siempre
tactiturna se vuelve pero esta vez crece
y es que recuerda: más de una vez no se puede ir al infierno.
de los fármacos, de los amores, de la basura
de todo a su alcance y es que hasta eso.
Ella era una niña
-si... una niña-
que se coronaba y a su vez se la quitaba,
seguramente era que le pesaba,
al igual que su ropa en la cama.
-una vez me comentó-
y es que hasta loca estaba,
decía que mágica era
y por eso vivía despeinada.
Escribía y entre el humo de sus cigarros
las ganas volaban, se evaporaban
y se convertían en letras que dudo que haya revelado.
Tenía estrellas, su propia galaxia
la cual con dificultad le costó conseguir y/o construir;
pero cómo nada dura para siempre
tactiturna se vuelve pero esta vez crece
y es que recuerda: más de una vez no se puede ir al infierno.
Continua-rá.
PD: Si, crece... cómo leíste.
gracias.
viernes, 20 de septiembre de 2013
La niña taciturna
Buenos días Lexotanil,
ya ves... anoche hiciste de todo, menos hacerme dormir
supongo que es una especie de castigo o algo así
pero es que no me gusta sentirme así, menos por ti.
Me basta con lo que ya siento, te he de decir,
no me cagues más la vida y si..
te estoy echando la culpa a ti
por cobardía,
por no tener ganas de odiarle.
Buenos días Lexotanil,
he llegado a pensar que tú si eres el amor de mi vida
lo de que me puedas joder, luego lo podríamos arreglar
lo de estar triste no es eterno, siempre me dicen por allá.
Pienso que me voy a quedar más seca de lo que ya estoy,
que algún día podré hasta vomitar el corazón.
¿Para que le necesito?
no quiero sentir.
Buenos días Lexotanil,
anoche me hiciste delirar cómo una loca
y me hiciste escuchar a monstruos que a veces me tocan
se acuestan conmigo y yo no los quiero ahí...
opacan más tú espacio vacío, tu ausencia.
Y ya me despido buen amigo,
no me hagas pasar malos ratos
tu sabes bien que lo que más deseo es dormir.
¿Acaso está mal que quiera ser feliz?
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